lunes, 25 de octubre de 2010

Ratones que huelen luz.

[Vía: diariodirecto.com]



Un equipo de investigadores de la Universidad de Harvard crea ratones capaces de oler la luz

El estudio podría servir para estudiar las bases neuronales del olfato, muy difíciles de trabajar a través de los medios convencionales de la ciencia 


(Esto lo pongo yo porque sí. No forma parte de la noticia)


Investigadores de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, han creado ratones que pueden oler la luz y que podrían convertirse en una poderosa herramienta para el estudio de las bases neuronales del olfato. El estudio, publicado por la revista 'Nature Neuroscience', tiene implicaciones para el complejo campo de la investigación sobre este sentido. 

Venkatesh N. Murthy, responsable del estudio explica que "los olores son tan complejos químicamente que es extremadamente difícil aislar los circuitos neuronales que subyacen al olfato". Los científicos utilizaron luz mediante el campo de la optogenética para responder a la cuestión de cómo las células cerebrales diferencian entre los olores. 

Las técnicas de la optogenética integran proteínas que reaccionan ante la luz en sistemas que suelen detectar entradas de información distintas a la luz. Los científicos integraron estas proteínas, llamadas canalradopsinas, en los sistemas olfativos de ratones, creando animales en los que los mecanismos olfativos se activaban no mediante olores sino por la luz. 

"Para distinguir cómo percibe el cerebro las diferencias entre los olores, parecía más razonable examinar los patrones de activación cerebral pero es difícil seguir estos patrones utilizando estímulos olfativos ya que los olores son muy diversos y a menudo bastante sutiles. Por esto nos preguntamos qué pasaría si la nariz actuara como una retina", ha explicado el equipo de investigadores.

Con estos animales modificados mediante la optogenética, los científicos pudieron caracterizar los patrones de activación en el bulbo olfativo, la región del cerebro que recibe información directamente de la nariz. Debido a que la entrada de luz puede ser controlada fácilmente, los investigadores diseñaron una serie de experimentos que estimulaban neuronas sensoriales específicas en la nariz y examinaron los patrones de activación que llegan hasta el bulbo olfativo. 

"La primera cuestión era cómo el procesamiento se organizaba y cómo entradas similares eran procesadas por las células adyacentes en el cerebro", comenta Murthy.

1 comentarios:

Ègara dijo...

Pfffff... Pero no son tan guays como Eloise!