jueves, 27 de mayo de 2010

I'll see ya in another life, brotha!!





Esta semana terminó Lost (Perdidos, para los que son de módulo o lo ven por la tele), la serie más compleja y ambiciosa de la historia televisiva. Como muchos habréis notado ya (y otros ya lo saben directamente), soy un incondicional del programa, que llevo viendo desde que el primerísimo primer episodio fue emitido  en TVE al poco de que se estrenara en USA, allá por el 22 de septiembre de 2004, exactamente el día en el que el vuelo Oceanic 815 se estrelló en una isla en el Océano Pacífico debido a lo que, en principio, parecieron unas turbulencias.

Pues bien, vuelvo a La Radio de los Blogueros (Punto Radio Sevilla, 93.0 FM) invitado por Teresa Puig para charlar un ratejo sobre Lost y sus cosas, aunque sin spoilear el final a nadie, que todavía hay por ahí mucho gañán que no lo ha visto. Mañana día 28, de 19.05h a 20.00h me jugaré convertirme en un ser tan odiado como los tontolabas que comentaron la series finale en Cuatro.


Primeramente la serie no me llamó para nada. Se acababa de estrenar en FOX y había visto algunas fotos promocionales en revistas, pero no tuve ningún interés por verla. Semanas después, recién llegado a casa  de un viaje familiar, pusimos la tele. Estábamos tan cansados que no teníamos ganas de deshacer maletas y nos tiramos todos en el sofá, dispuestos a ver cualquier cosa, cuando, a los pocos segundos de encender el televisor, un ojo se abrió de golpe. Después de ver varias escenas intensas de gente gritando y sonido de motores defectuosos, me di cuenta que aquella era la serie que había estado evitando. Empecé a verla simplemente por la gracia de ver a Dominic Monaghan haciendo fuera del papel del hobbit Meriadoc Brandigamo, pero al momento olvidé completamente ese detalle y pasó a ser siempre Charlie Pace, el compositor y bajista del grupo Drive Shaft, quien fue el primer personaje de la serie en darse cuenta que aquella isla no era corriente... justo cuando todos oyen, proveniente de la jungla, el bizarro rugido de una bestia. Pese a la curiosidad por saber que bicharraco había hecho semejante sonido y la genial dirección del episodio (Así fue como conocí a vuestra ma.... ejem.... a J.J. Abrams), no me terminaba de convencer aquella mezcla de Supervivientes con guión y ese extraño regustillo a misterio. Pero si me gustó lo suficiente como para ver un par de capítulos más... y entonces, al final del episodio 4, titulado Walkabout (Expedición), un tipo calvito miró sonriente una silla de ruedas envuelta en llamas...

Mi escena preferida de toda la serie.


Desde entonces, llovieron los misterios (la inmensa mayoría ya resueltos, directa o indirectamente. Y ese también fue otro gran acierto: no contar cosas ni resolver misterios de manera explícita, como algunas series que dan por sentado que su audiencia es estúpida y que no capta las cosas por ella misma, sino presentar detalles en segundo o tercer plano, pequeños guiños que acaban siendo premios para los espectadores más espabilados... Por dios, el logo de Dharma en la cola del tiburón... Los cuadros de Widmore...),  las revelaciones, los giros, los "¡¡Hostia puta!!!", las teorías ("La Isla es el Perro" es mi favorita), los "nadaesloqueparece", las frases (que forman parte ya de la Cultura Pop) y los personajes más grandes, complejos y firmemente presentados y desarrollados: John Locke (el tío más grande y más miserable de la televisión), Jack Shephard, Benjamin Linus, Desmond Hume, Juliet Burke...

Y Giacchino. Michael Giacchino.

No trataba de supervivencia. No trataba de naufragos. Trataba de la casualidad en contra del destino, el perdón, el relativismo del bien y del mal y, sobre todo, la búsqueda de la redención. En el mundo tan cínico que vivimos, estos planteamientos en una serie que acaparó un público tan grande y exigente eran de los más atrevidos. Lost llegó en un momento en el que la ciencia apalizaba a la fe en cualquier campo o discusión; en el que si decías "pues yo creo en el destino" en alguna conversación, quedabas como el pobre inocentón de turno. (Como la gente que destripa Señales de M. Night Shyamalan porque habla abiertamente de fe, sin fijarse siquiera en que narrativa y visualmente es una obra maestra).
Lost trató esta temática con seriedad y dedicación, aunque autoparodiándose en muchísimas ocasiones, exponiendo su tesis con más fuerza que nunca gracias a las dos últimas temporadas usando para ello dos recursos narrativos apasionantes: los viajes en el tiempo y las realidades paralelas, provocando una pérdida masiva de audiencia pero ganando en caracter propio. Ya te puede gustar o no el mensaje de la serie, pero está ahí, y está excelentemente bien contado y tratado.
Y es que, usar una ciencia-ficción tan científica (vale, es soft sci-fi, pero sci-fi igualmente) para tratar el tema del destino, algo tan mágico y místico, es una auténtica pasada y siempre me quitaré el sombrero por ello y por su terrible valentía.

La brújula dice que las respuestas están p'allá.

Cinco años y medio después, la espectacular odisea de los supervivientes ha llegado a su fin. Tantas cosas han pasado, tantas experiencias, tantas revelaciones, tantas incógnitas abiertas, tantaísimas escenas cumbre han ocurrido que cuando uno de esos pringaos impacientes que no pasaron de los primeros capítulos me pregunta "y bueno, ¿explicaron lo del oso polar?" no puedo sino descojonarme en su cara. A muchos ha decepcionado el final (la inmensa mayoría porque no lo han entendido, la pequeña minoría porque no le ha gustado la resolución de tramas) y a otros, entre los que me incluyo, nos ha maravillado. El indiscutiblemente emotivo último episodio (el número 121 de la serie) ha logrado cerrar un gran círculo, dando a cada personaje un justo y merecido final. Las preguntas que han dejado abiertas... bueno, sobre eso lo único que tengo que decir es que Star Wars dejó cientos de detalles al aire que fueron los que provocaron el auténtico fenómeno. Algunos quieren conocer quién construyó la estatua de la Isla al igual que otros en su día quisieron saber cómo se podía construir un sable laser. Algunos se dan golpes en el pecho porque no explicaron por qué Desmond era capaz de hacer lo que hacía, pero esto es como preguntarse por qué el Doctor Manhattan se convirtió en un ser todopoderoso en lugar de desaparecer de la existencia...
Con todo esto quiero decir que hay una cosa llamada "recurso narrativo", un elemento que se coloca en la historia como lubricante para contar la vida de un personaje y unos acontecimientos. Lo ha hecho Lost y lo está haciendo Fringe con su parafernalia paranormal, House con los casos médicos que no son sino metáforas de las luchas internas del cabrónico doctor, así como Buffy lo hizo con sus demonios... Lo importante en Lost siempre fue el trauma de Jack con su padre y su obsesión por arreglarlo todo, la fe desesperada de John Locke, la bondad de Hugo, los daddy issues de Kate, la reconciliación de Jin y Sun, la odisea de Desmond, la vida paradójica de Faraday, etc. Al cuerno el oso polar (que para aquellos que no se dieran cuenta, estaba explicado desde la tercera temporada), la estatua y, la última pregunta que me hicieron el otro día, la procedencia de la Madre de Jacob y "Humo". Después de todo, citando a la susodicha "every question I answer will simply lead to another question".

"Esto es lo que vi en mi flashforward..."

Sobre Lost queda mucho que decir. De hecho, espero una buena cantidad de comentarios en este post (es lo que ocurre con el efecto lostiano... ) con gente negando lo que digo y otros diciendo "pos vale". Como me he cansado de escribir, os dejo aquí un enlace de mi amigo José Alberto Arias (cuya novela La Traición de Wendy estáis tardando en comprar) donde expone sus pensamientos sobre la serie y, sí, sobre la finale. Él tiene los cojones de tocar el tema. Yo es que aún estoy en shock. Otro día será.



PD. Algunas escenas cumbres más.

Best Intro Ever.


La muerte de Mr. Eko.

(La escena que me hizo darme cuenta)

La Purga.


We have to go back!


Cómo mover una isla de sitio (y de tiempo).

Ben moves the Island - MyVideo

Always nice talking to you, Jacob.


I forgive you.

1 comentarios:

Ludoll dijo...

Toma publicidad para José Alberto Arias xD